El ejercicio físico también es beneficioso para mejorar la autoestima, la concentración, la memoria, la orientación en el espacio y el tiempo y la comunicación. Estar en forma ayuda a desarrollar mejor y de forma más autónoma las actividades de la vida diaria y por tanto conseguimos más calidad de vida.
El fisioterapeuta realiza una valoración personalizada del estado físico y de la salud de la persona mayor, recopilando la información necesaria para poder elaborar un plan de trabajo individual adaptando sus necesidades y capacidades. En coordinación con el resto del equipo se planifican las actividades y posteriormente se realiza el seguimiento y evaluación.
La atención personal y diaria nos permite adecuar y ajustar constantemente el plan de trabajo a las necesidades de cada momento y así poder informar a los familiares sobre la evolución de la persona.
Con este servicio ofrecemos una amplia programación de sesiones diarias de fisioterapia en grupos reducidos, sesiones individuales, estimulación en la marcha y pasiva, educación sanitaria, control postural, adaptación y revisión de las ayudas técnicas para facilitar las actividades de cada día.
Completamos el programa de actividades físicas con talleres, paseos y actividades de motricidad fina Y creatividad con la que ayudamos a mantener y potenciar la autonomía.
